José de J. Valencia Rdgz. (Compilador) Vivir sin Envejecer ******************* PROLOGO "Vivir sin envejecer" representa el esfuerzo de tan sólo una mínima parte de personas a quienes, por su edad, se les considera como "ancianos", mas por sus capacidades y experiencia debería de llamárseles "Nuestros Mayores", como uno de ellos mismos lo sugiere. Este grupo de personas han decidido dejar a un lado el estandarte de la dependencia y del anciano tradicionalista, conformista, quien solamente reposa en una cama o en una mecedora en espera de lo que la vida depare para él: en espera de la muerte... "Vivir sin Envejecer" es una pequeña muestra de los actos de valor de un grupo de personas quienes han decidido mostrar al mundo que dentro de sí existe un universo de emociones ansiosas por ser conocidas, que el vivir muchos años no representa envejecimiento, sino la adquisición de características que le colocan en un lugar privilegiado frente a todos los demás seres humanos, quienes por continuar con las tradiciones o las etiquetas que una sociedad en ebullición nos impone, permiten ser presa de las jugarretas del destino o de las consecuencias de las situaciones comunes a todos los seres vivos. En este pequeño libro que reúne la expresión de los sentimientos más profundos de este grupo de enormes seres humanos tal vez sin rima ni estructura literaria tradicionalmente artística, encontrará Ud. que en el "anciano" existe amor, pasión, deseo, sueños, ilusiones, metas, proyectos, anhelos, rebeldía... encontrará que su más ferviente deseo es caminar Y trascender, no solamente transcurrir. El deseo de nosotros es el de mostrar que no por vivir un número determinado de años se envejece, sino por el abandonar nuestros ideales, por dejar de apreciar el perfume de la vida y el color de los sentimientos; de perseguir la felicidad disfrutando cada día como si fuera el último de su existencia... Nuestro propósito es, absolutamente el de sembrar en Ud. amigo lector, si es miembro del grupo de seres humanos que se ubican el la llamada "tercera edad" (hasta este momento desconozco quienes deberían llamarse de la "primera o de la segunda edad", tal y como si existieran categorías para calificar lo que se vive, lo que se aprende y lo que se disfruta), la inquietud de disfrutar al máximo cada momento arrojando de una vez y para siempre al cesto de la basura el hábito de llenar sus días de deseos insatisfechos, de poemas en el tintero, de pensamientos en su mente, de expresiones de amor y ternura no compartidas... de besos dormidos en sus labios. Y, si usted pertenece al grupo de individuos en fase de aprendizaje, quienes por vivir pocos años se consideran "jóvenes", queremos hacerle una pregunta a la vez que le ofrecemos la respuesta: ¿sabe qué va a hacer o de qué manera va a pasar su vejez?... estamos seguros que la respuesta es no, absolutamente no. Bien, la lectura del presente libro definitivamente dejará en ustedes una huella imposible de borrar, conduciéndolos definitivamente a la necesidad de planear esta etapa de su vida de una manera decidida, no por consecuencia ni por costumbre o tradición. Eso es lo que buscamos. Comprendemos que la fórmula adecuada para hacer de la vejez en nuestro País algo cualitativo es el cultivar oportunamente a quienes serán algún día viejos, por lo que en equipo, mano con mano, corazón a corazón, dimos este paso representado por este libro que en este momento tiene usted en sus manos y que le hará decidir, pero decidir por algo diferente para su existencia: para la plenitud de su existencia. Esta esla respuesta a la pregunta anterior. Si Ud. cree en alguien Superior, aceptará que ser un anciano o alguien perteneciente a nuestros mayores es escribir la palabra Dios con letras mayúsculas. "Vivir sin Envejecer" es el primer paso para empujarlo a usted sea cual fuere su edad, su creencia, su género, sus aspiraciones políticas o inclinaciones de cualquier tipo, a ser un mejor individuo mayor , a comprender mejor a sus abuelos o a planear llegar a su vejez consciente y cualitativamente, haciendo de ella una etapa de cosecha y no la del abuelo dependiente que en una gran mayoría actualmente lo es. Dr. José de J. Valencia Rdgz. REMORDIMIENTOS - Lira - Amor, tu frágil vida, cual hojas de otoño se caía; y de dolor transida yo como tú me moría, impotente de evitar tu partida. Perdona si no pude contigo estar en la postrera noche; como quien elude ver a Dios sin reproche, cobarde huí del dolor que sacude. Y cuánto lamento no haberte acompañado en el supremo momento; me hubiera consolado calmar un poco tu sufrimiento. Luego, el tiempo amigo trajo por fin piadoso olvido; aún sueño contigo,} mi pesar ya se ha ido en paz estoy con El, ya no litigo. Ma. Socorro Meléndez Octubre de 1992 C o m p a r a c i o n e s La madre y la abuela. La mujer y su existencia pueden compararse con rosal exuberante. Desde su tierna infancia la niña va siendo preparada como semilla para ser germinada. En su juventud gloriosa es un magnífico botón que no ha abierto todavía a la verdadera vida. Al enamorarse su delicada fragancia por doquier esparce, y es corola deslumbrante al quedar embarazada. Cada hijo que ella da es una rosa que brinda sin esperar casi nada y como está en plenitud como reina en su jardín de su familia rodeada. Pero luego viene el otoño y con nostalgia mira cómo sus pétalos van cayendo; y ya quedan pocos retoño, sus hijos se van yendo a formar otros jardines. Pronto llega el crudo invierno y el rosal antes florido ya se ha marchitado y se siente desolado; pero un milagro ha surgido, de su cuerpo macilento brotan aún rosas tardías que en difíciles momentos, vienen a consolarla de su cruel melancolía dándole gran alegría. Ma. Socorro Meléndez. FELICIDAD Felicidad eres cual frágil cristal que a la menor contrariedad te rompes en mil pedazos. Tras de ti todos corremos, por lograrte tanto se lucha y por saborearte sólo un ratito, cuántas cosas arriesgamos pero cuando te atrapamos te desvaneces como burbuja. En mi lar algunas veces te has dignado hospedarte y siempre por breve estancia, aunque yo ya sabía que eres ave migratoria; difícil fue consolarme}te tus prontas despedidas. Ma. Socorro Meléndez. PINTADA, NO OPACA Pintada está mi casa del color de las grandes pasiones y desgracias, regresará del llanto a donde fue llevada con su desierta mesa. Ahora completamente plena a ti y a mí espera. De su ruinosa cama florecieron los besos sobre las almohadas; y en torno de los cuerpos elevóse la sábana nocturna, perfumada, brotando de los pechos el suspiro de la entrega. La tristeza se ha marchado Lejos de la ventana, dejadme la esperanza. Ma. Socorro Meléndez LA MUERTE DEL AMADO Era mi corazón inquieto colibrí en continuo vuelo, incansable avecilla sobre campos floridos; rosada era la altura y esmeralda en el suelo. Él, el que me amaba, se murió en el verano; recuerdo aún sus ojos tristes, ojos de gamo. Él, el que me amaba, cerró los ojos temprano; temprano en la mañana Sin despedirse siquiera. Ma. Socorro Meléndez Junio 4 de 1988 FUEGO DE PRIMAVERA Es primavera otra vez. de sol y color natura se engalana, las mujeres lucen su bella desnudez y a renovarnos todo llama. Una chispa se prende en mi alma bajo el hechizo que hay por doquier, evocación de ilusión tan lejana un ardiente deseo consume en mi piel. Guardo aún la loca esperanza que en ti quede algo de pasión y vuelvas a mí sintardanza por el influjo de esta estación. Pero si ningún recuerdo de aquél amor que asegurabas siempre iba a ser eterno te conmueve las entrañas... No atizaré más el fuego y algún día... se apagará esta llama. Ma. Socorro Meléndez Marzo de 1993 SENSACIONES Tu recuerdo llenó la noche de aromas e inefables sensaciones. Mi boca paladeó el licor de tus besos. Los diamantinos dedos de la luna acariciaron mi cuerpo como tú lo hacías. Tu fragancia saturó todos los poros de mi piel. Pero... el viento repitió el eco de tus pisadas en el momento de tu partida. Ma. Socorro Meléndez Junio de 1993 MIENTRAS HAYA... Mientras haya una puerta abierta aunque todas se hayan cerrado; mientras nuestra alma aún se estremezca el encanto de una paloma Mientras haya un poco de fe y algo de confianza, mientras algo de amor se vislumbre en el mañana, la vida continuará. Ma. Socorro Meléndez Torreón Coah. Marzo de 1995 DESVIO Parece que mi destino es renunciar al amor y ya no encuentro el camino a seguir sin el rumor de la voz del ser amado. Pero yo sé mi Señor que mi principal error es el no haberme contentado con el tuyo que es Divino. Ma. Socorro Meléndez Enero de 1994 TARDE DE ESMERALDA Y ORO Esta tarde de agosto de esmeralda y oro, he podido disfrutar del paisaje más hermoso exótico y espectacular. Ya en otras ocasiones me había deleitado con bellos atardeceres; pero pocas hay como hoy de tan grandes emociones. En las mullidas laderas de jade tapizadas los prados reverdean tras el beso de la lluvia; hay tierras de coral humedecidas donde la hierba jaspeada con el viendo ondula. El plateado rocío en cada hoja palpita y sobre los sembradío de mil doradas espigas el sol con sus rayos acaricia. Blancas garzas revolotean sobre un lago de turquesa y en su tranquila ribera unas barquitas ancladas esperan ser abordadas. A largo de este lago la brisa se ha perfumado con las huertas de durazno, cuyos frutos al sol brillan y a la tarde engalanan. La azulada cordillera a lo lejos se destaca frente al singular ocaso de chabacano y frambuesa, el astro rey ya se está ocultando tras la violeta montaña. Perdido en la distante sierra un pueblecito sueña y en su pequeña iglesita se oye el campanario que está llamando al rosario. Lujurioso verdor de jungla por toda esta tierra fecunda van creciendo los riachuelos después del fuerte aguacero, mi alma también se inunda de amor, deseo y sosiego. Las sombras ya van cubriendo poco a poco el panorama y mi corazón quisiera que ente momento sublime ¡ nunca, nunca se acabara ! Ma. Socorro Meléndez. EL CORAZON NO COMPENDE Llegaste a mi vida como en un sueño en el preciso momento< cuando más lo necesitaba apareciste, surgiste, y yo te quise para siempre te adoré Mi existencia antes tan triste otrora vacía yo vivía muriendo, con tu llegada cada día, iluminóse mi vida transformaste mi alma. Locos sueños ilusiones irrealizables Increíbles, celestiales contigo forjé sólo a tu lado sólo contigo< quería saborear. La apoteosis el encanto nos amábamos tanto lo más sublime el éxtasis a cada rato< como en una nube en completo embeleso Hasta que un día: De repente todo cambió me evitaste ya no me llamaste tantos pretextos inventaste falta de tiempo mucho trabajo Pero el corazón: Esas razones no comprende no entiende esas disculpas él sólo quiere sólo desea de nuevo verte< t e n e r t e. Ma. Socorro Meléndez. Mayo de 1998 FALTO UNA COSA Al sol le quité su luz al lucero sus destellos, al Cielo, su inmenso azul para formar algo bello. Del áureo metal tu cabello almundo dejé en despojos para poner ORO, LUZ y destellos y gran belleza a tus ojos. Puse a tu cara de Diosa la tersura del Armiño, la belleza de la Rosa y la candidez de un niño. Tu hermoso cuerpo sin par, dibujé con gran destreza arranqué al suelo sin piedad de gemas su gran pureza. Al mar su profundidad le disputé con ardor y no pensé en mí ni... en un poquito de amor. En fin te hice bella y grandiosa pude gozar mi ilusión pero... me faltó una cosa: PONERTE UN CORAZON. Raúl García Ramírez ARREPENTIDO Siento en mi pecho un dolor profundo, Siento que mi alma se desgarra de dolor, Veo la negra boca del abismo en que me hundo y clamo al cielo que me llene de valor. Mil veces a mi lado he visto de mi brazo la espléndida belleza, he mostrado al mundo que yo existo y he dejado imborrables huellas de grandeza. En las tomas y asaltos de castillos; he enfrentado mi pecho abierto a la metralla en ecuestre figura de caudillo recorriendo vastos campos de batalla. He jugado mil veces con la muerte y he gastado burdas bromas por doquier, me he burlado de quien pregona mala suerte y sólo he visto a la vida lisonjera. En fin mil combates doquiera he trabado en el mundo, la vida, la muerte, el amor y nunca, nada grave me ha pasado que obligarme pensara en el temor. Entonces, ¿porqué mi alma sufre entristecida? ¿porqué a mí esta terrible angustia? si he tenido siempre lo mejor de la vida que no ha sido nunca triste, austera, mustia. ¿Porqué ese temor si a nada temo? ¿porqué a mis pies ese profundo abismo? ¿porqué primero tengo frío, luego me quemo? ¿y todo esto me causa innoble desatino? ¡Ah!, me parece que empiezo a comprender... es que nunca en la vida tuve amigos, me basta tan sólo recordar para saberlo que todos para mí fueron... enemigos. ¿Me ocupé alguna vez de hallar el verdadero amor? ¡no, jamás! era soberbio, orgulloso, altivo; ¡nunca, nunca puse en balanza su valor! Y sólo esperé verlo a mis pies rendido. Pero, ¿qué hacer? mi cuerpo tiene demasiado calor y... ¡es extraño! Por el contrario, mi pecho tiene frío ¡oh! ahora comprendo: soy un pobre pecador soberbio, orgulloso, necio, altanero, sin fe: un impío. Demonio, una vez te burlaste de mí Y fingiste dotarme de gran valor ahora arrepentido, me burlo de ti y solo espero la voluntad del CREADOR. Pero... ¿es que aún hay Dios para mí? clamo de hinojos al Cielo a ti, mi SEÑOR pido llorando, que vuelvas tus ojos a mí, contrito, cobarde, vencido, me des tu perdón. Conquisté la vida, esparcí el dolor, todo lo hice con gusto, a conciencia y a conciencia espero de ti GRAN SEÑOR conquistar tu perdón y tu clemencia. Raúl García Ramírez OH TIEMPO ¿Oneroso ser viejo? ¡Ahhh...! cuánto enseña la soledad, volver el rostro al pasado... todo el tiempo ¿se ha perdido? ¿nada has aprendido? Todo lo que te ha enseñado no se ha difundido en vacío como líquido desparramado, no... él seguirá siempre contigo ¡pues lo llevas en la espalda!. Contrapeso que te va encorvando al recorrer el camino en el andar de los años una tranquilidad que reposas ¡en tu oasis de soledad! Reviviendo las facetas de incumplidos deseos de ilusiones inconcretas el batir de los caminos ¡por el polvo de la vida! ¡Pensándolo con paciencia has contribuido a tu parte aunque no estés satisfecho en mi descanso aparece con fuego de llama suave. Raúl García Ramírez FELIZ CUMPLEAÑOS Justo como hombre de ley único en tus cualidades abierto con tu franqueza noble y finos tus modales te deseo de verdad un cumpleaños feliz y no olvides mi aprecio que yo no me olvido de ti. Hoy que es tu cumpleaños mi querido y buen amigo te deseo con el alma. que tus sueños sean cumplidos. No tengo más qué ofrecerte que mi humilde poesía pero en ella te entrego lo que siente el alma mía Ma. Guadalupe Hernández de Glez. AMOR Y FELICIDAD EN LA 3ª. EDAD Tres etapas de la vida estamos viviendo mas tres recuerdos con qué ver la 1ª. niñez enriquecida; de joven una vida pasó a esta vida y las transforman en nuestro ser, la 3ª. edad atesora la huella de sus edades así en mis obscuridades guardo el vuelo de la hora para darme con su ausencia la espiritual existencia en mi vivir fugitivo, de cada instante que pierdo y soy cautiva de lo que vivo y le doy a la vida un recuerdo. En nuestro cerebro se anida y en la mente la verdad nos haga sentir más hermanos, más comprometidos un intercambio y de palabras es dejar que la luz penetre en nuestras vidas, así comprobar que juntos buscamos la verdad y juntos ilumina nuestra existencia en este grupo de la 3ª. Edad; que nuestra unión y amistad de cada día sea más fuerte, más hermosa, que al reflejarnos en el alma de cada uno encontremos dicha y felicidad. Ma. Guadalupe Hernández de Glez. LA VIDA ES UNA OPORTUNIDAD La vida es una oportunidad, aprovéchala. La vida es una belleza, admírala. La vida es beatitud, saboréala. La vida es un reto, afróntalo. La vida es un juego, juégalo. La vida es preciosa, cuídala. La vida es riqueza, consérvala. La vida es amor, gózala. La vida es un misterio, devélalo. La vida es una promesa, cúmplela. La vida es tristeza, supérala. La vida es un combate, acéptalo. La vida es una tragedia, domínala. La vida es una aventura, arrástrala. La vida es felicidad, merécela. La vida es la vida, defiéndela. Ma. Guadalupe Hernández de Glez. SI TUVIERA VEINTE AÑOS Señor mío y Dios mío, hay veces que añoro el pasado, si tuviera veinte años... Ahora tengo muchos achaques y no puedo hacer muchas cosas, pero si tuviera veinte años les daría una lección a los muchachos de ahora... Mis tiempos ¡esos sí que eran tiempos! ¡en los que había que trabajar y esforzarse! Tú sabes que la vida no era fácil; y ahora los muchachos se quejan, cuando viven en vacaciones perpetuas... Si tuviera veinte años... ¿qué haría? No me volvería a pasar lo de antes cuando era joven, que desperdicié...sigue Ma. Guadalupe Hernández de Glez. REFLEXION Reflexiona no dejes que te venza. Esfuérzate. Deja atrás lo que te ha dañado. Si otros han destruido sus vidas no dejes que te destruyan a ti; si te han tachado de lo peor, demuéstrate que eres el mejor. Adelante, saca de tu corazón los malos sentimientos y llénalo de amor, de alegría y de ganas de vivir. María del Refugio Sánchez Villegas (MRSV.) UN TESORO MUY VALIOSO Me preguntas: ¿qué es lo más valioso que poseo? y yo contesto: que después de la fe en ti Señor lo más valioso para mí en esta tierra es mi familia; pues sin ella no sería quien soy MRSV. ¿PORQUE CREO EN TI? Señor ¿qué porqué creo en ti? Porque eres la paz que todos anhelamos. Porque eres el consuelo que todos necesitamos. Porque eres el amor que todos deberíamos profesarnos. MRSV. AYER Y HOY Ayer Aquél riachuelo que bañaba todo mi cuerpo, la tierra entre mis manos, el canto de las aves y el llanto de mis ojos por aquélla rodilla sangrada. Hoy De aquél riachuelo nada queda, aquélla tierra asfalto es; del canto de las aves poco queda y el llanto de mi ojos profundas heridas me lo causan. Ayer La inocencia brotaba por mis poros Hoy, cómo añoro esa inocencia Ayer fui niño Hoy, adulto soy. MRSV. ¿QUÉ TANTO ME ODIAS? ¿Es verdad que odias? ¿qué profundo es tu rencor? ¿qué profundo es tu odio? Tan profundo como la inmensidad o como el amor que Dios nos da. Pensar que es como la inmensidad entonces es tan superficial, como la misma superficie terrenal. Pero si dices que es como el amor que Dios nos da, entonces nadie te creerá, porque no hay sentimiento tan profundo como el amor que Dios nos da. MRSV. BUSCANDO UNA SONRISA Hoy salí buscando una sonrisa que me hiciera olvidar tanta calamidad. Hoy salí buscando una sonrisa que me hiciera olvidar pero tan solo hallé indiferencia y soledad. Hoy salí buscando una sonrisa que me hiciera olvidar; pero esa sonrisa no la encontré jamás. MRSV. LA VEJEZ La vejez no es el ocaso de una vida. Es tan sólo el inicio de la etapa a la que todos desearíamos llegar. MRSV. SI YO PUDIERA VOLAR Si tan sólo pudiera volar cruzaría mares y preguntaría a la gaviota si ha visto cosa más bella que el azul turquesa de aquél inmenso mar. Si yo tan sólo pudiera volar cruzaría los montes y al águila preguntaría si había sentido tanta paz como la que respiraba en aquél lugar. MRSV. VIDA Hoy, aunque tengo más años tengo menos vida; pero he tenido una vida llena de amor y desafío a la vida misma. MRSV. DÉJENME VIVIR Yo no te pedí que me crearas mamá, pero hoy que ya lo has hecho déjame vivir. Dejen de discutir que todo lo oigo y eso me causa llanto y desesperación. Yo no te pedí que me crearas mamá pero hoy ya que lo has hecho, déjame vivir. Que me van a ir despedazando pero, despedazado ya estoy mamá al escuchar lo que mi padre te propone. Yo no les pedí que me crearan mamá, pero hoy que ya lo han hecho, déjenme nacer. Mamá te lo suplico, no le hagas caso a mi padre pues es sólo tuya la decisión de dejarme nacer. Y si tú dices que no, nadie podrá hacer que me maten. Defiéndeme mamá, ya que yo no puedo hacerlo. Mamá yo no les pedí que me crearan pero hoy que ya lo hicieron sean responsables y déjenme nacer. MRSV. EL NIÑO DEL CRUCERO Tengo hambre solía decir aquél niño del crucero, tengo hambre señor, deme unas monedas. Indiferente pasaba a su lado, sin fijarme en aquél pobre niño. Mas un día unas monedas le di "-gracias señor" me dijo y me sonrió. y aquélla sonrisa despertó en mí un sentimiento desconocido. Pasaron los días y amigos fuimos. Lo llevaba a comer y a veces regalos le daba. y me hacía sentir bien el saber la alegría que le causaba. Una mañana al llegar al crucero un fuerte golpe se escuchó, habían atropellado a aquél niño, a mi amigo. Corrí a verlo y con una sonrisa en sus labios me dijo: "amigo busca a mi mamá, no la dejes sola, cuídala" no te preocupes, vas a estar bien y la buscaré. "Gracias amigo" y me sonrió, con esa sonrisa dulce y tierna que a diario me regalaba. Y con asombro vi cómo te acercabas llorando y gritando: "mi niño, mi hijo, no me dejes". Al verte comprendí que aquél niño que murió en mis brazos era aquél que abandoné antes de nacer. MRSV. CARTA A MI NIETO Todavía recuerdo aquel día en que me enteré que tu estabas por llegar, que contenta me sentí, pues representabas alegría para este corazón que latió más de prisa por saber que llegaría el día en que uniera más por ti, con mi hija querida que también me hizo feliz cuando la tenía en mis brazos. De todo esto agradezco profundamente la felicidad que disfruto al verla a ella y a ti pequeño fruto que sabes endulzar la vida de los que estamos a tu lado. No importan los pesares cuando tu carita sonriente que parece decirnos "no padezcan la vida, hay que vivirla, solamente vivirla". Vas creciendo cada día como el botón de una flor, con seis años de vida estás dando lo mejor que tienes, un año más y darás un paso a la segunda etapa de tu vida, mientras tanto tu risa angelical, tus palabras como bálsamo de sanación, todo tú expresando la sensibilidad, la sutileza; el encanto en donde quizás gozando del encanto de los ángeles. A veces quisiera decirte los percances pero a pesar de todo la vida sigue siendo hermosa por tener lo que cada uno va logrando y aprendiendo día tras día. En este mundo maravilloso encontrarás las bellezas que tú quieras; háblale a tus ojos para que aprendan a ver lo profundo de las cosas, los detalles y las gentes buenas y desordenadas, agradece a tus manos que hacen y deshacen te dan y te quitan; a tu boca que sabe paladear, hablar y callar, que no se adelante ni se atrase, a tus pies que saben obedecer al caminar por donde tú les dices, que te lleven donde puedas comprender el sentido de la vida, por que estás aquí y a qué viniste; esto te va a parecer interesante cuando descubras que poco a poco las firmezas, las virtudes y demás ventajas que nos llevan a ir llegando a las metas que nos vamos formando. Ahí también encontrarás tropiezos como la angustia, el dolor y demás; pero si amas perdonas, agradeces y eres humilde de corazón -como el que nos vinos a salvar de la corrupción de aquel tiempo- seguirás adelante y recibirás los beneficios que tú quieras. A ti esta carta para dedicar mi sentir a lo más grande que hay en este mundo, y que crea y permite la vida, el que desea siempre la felicidad de sus hijos, a Él. Y tú, bienaventurado seas. BERTHA NAJERA DE V. Nota: Esta carta ganó el primer lugar en la Escuela Amayeli de México D.F., en la celebración del día del niño de 1994. NO HE OLVIDADO No he olvidado ni olvidaré cuanto bien me hicieron sus palabras amigos míos. Cuanto más necesitaba, ustedes me decía "siéntete feliz, no desmayes ahora, que la felicidad espera. ¡un niño! que alegría me decían un niño entre tus brazos una familia yo necesitaba, una familia como ustedes, donde apoyar mis sentimientos. Y los encontré dispuestos, no lo olvidaré. mi hijo está conmigo, ahora yo recuerdo que ustedes mis amigos, le dieron la Bienvenida. Cuando llegué a donde habito ya ustedes me habían dado la alegría alegría que no he de olvidar porque saben dar el corazón. No me olvido de sus pequeñas ellas también impulsadas por ustedes saber dar alegría, alegría, pura alegría que es amor. Gracias mis amigos, gracias yo les doy, porque ustedes me enseñaron el camino de la fe, no los olvidaré por lejos que me encuentre. Bertha Nájera de V. AGUA Bendita seas, que te das con ternura a nosotros, al bañar nuestros cuerpos, a todos acaricias, nos das limpieza de cuerpo y también de mente. Contigo pensamos ¡qué bien me siento! agua que apagas las sed nos das el conocimiento de dar a todos los necesitados de ti, tú los socorres. Bertha Nájera de V. LLORO EL TIEMPO PERDIDO Lloro el tiempo perdido porque ese no volverá, el tiempo maravilloso de mis niños, el de mi juventud, pero todavía me queda un poco de ese tiempo, del que se me confió. La madurez debo sentir para saber que el tiempo debe emplearse y no dejarse que pasen los años en vano sin haber podido aprender a conquistar la verdad. Vida preciosa que nunca te acabas nos das la oportunidad de tenerte y cuando llega la muerte empezamos una nueva vida. He estado en las sombras de un anoche obscura ¡ya empiezo a ver la luz del día! ¡ya empiezo a ver la luz del día! Bertha Nájera de V. AMOR Amor, sólo amor sentiré este día amor, amor, para mi pobre corazón que está sufriendo, herido se encuentra porque lo he privado de amor. Amor, me abrazo a ti, sólo tú puedes salvarme de esta incomprensión amor, amor, amor, repetiré en mi voz interna para que pueda actuar impregnada de amor, sólo amor, para que no me asalten pensamientos de temor. Con el amor todo lo podré tener: alegría y bien vivir, rica en amor quiero ser para todos yo tendré Bertha Nájera de V. CARTA A MI HIJO José: te escribo en una mañana hermosa con un cielo azul y el canto de los pájaros, lo cual hace feliz a mi alma y espíritu, ojalá est carta sea a tu gusto y si no, piensa que esta hecha con el corazón de una madre que quiere lo mejor para ti, sin apartarse de la realidad que hay que vivir, queramos o no, se llega el tiempo en que llega el ajuste para ver cuánto hemos aprendido, la justicia Divina siempre estará presente tarde o temprano. Oye, quiero decirte con esto que la vida se está dando conforme a lo que vas necesitando, te deja que vayas despertando poco a poco y al nivel de conciencia que tengas para que te vayas dando cuenta que la vida requiere sabiduría, que no sólo estás aquí para hacer lo que tú crees que está bien; uno se engaña fácilmente y cuando te das cuenta, te has enredado demasiado y no sabes por dónde salir y la vida te sigue esperando para que cresas en ella como una oportunidad para que reconozcas qué haces aquí en este planeta y qué es lo que realmente debes hacer. la vida se encara de irte guiando por el mejor camino, pero si tú vas contra las leyes Divinas, te costará más trabajo regresar de donde viniste, del amor y a Él vas a llegar. Las experiencias de mi vida me han traído hasta aquí, donde me dejo fluir para no tener más contratiempos. José, tú estado de salud es para que vayas limpiando tu espíritu, mente y cuerpo. Tú sabes, es lo que he aprendido y me ha dado buenos resultados. Hay que esforzarse, nada es gratis, Dios quiere ver un poco de tu comprensión hacia Él, para que no agregues más sufrimiento a tu vida; te escribo esto porque hay algo más atrás de ti, como el ángel que te fue dado para protegerte y que nosotros no queremos a veces darnos cuenta de esa gran ayuda que tenemos. Empieza a hablarle, aquieta tu mente y él te responderá con mucho amor, dentro de tu mente está la respuesta. Quisiera escribirte de otras cosas de tu mundo de juventud, pero quisiera saberlo de ti. Estás viviendo una época de muchos alcances: vívelos con alegría, no vayas de prisa, todo llega a su tiempo, controla tus inquietudes y verás resultados buenos. No te escribo esto por pensar en que vas por mal camino como a veces se te figura, yo pienso que es el camino que tienes qué seguir según la libertad que te des. Cuídate mucho, piensa bonito, medita, reflexiona y serás feliz, como yo al verte, oírte y pensar en ti. Me siento llena de amor para repartirlo a todos ustedes Gracias por dedicarme un espacio Tu mami que te deja volando sin penas ni angustias. Bertha Nájera de V. ANSIEDAD Oscuro e incierto mi futuro el torbellino de esperanzas y deseos, en el horizonte de mi mundo ya se pierde mientras que a lo lejos se divisa anchuroso río de remansos perezosos. Héctor Calvario Loza México D.F. ALMA VIAJERA Cuán triste es estar aquí sentado tras esta frialdad pensando en los que se van, sintiendo latir el pecho de los que gustosos se despiden y quizás no volverán. Cuán triste es estar aquí en esta inseguridad añorando con gran afán las horas que se van y que ya no volverán. Cuán triste es estar aquí en esta inactividad pensando en lejanas tierras y deseando volar a ellas para luego quedarse aquí. Héctor Calvario Loza México D.F. ASI ERES Centellas lánguidas que al nacer el día con él se abren. Pétalos de nardo que con un "guárdanos Señor de todo mal", florecen. Sedas marginales que al suave hálito temprano ondulan suspendidas, como víboras bañadas, destellantes. Forma evolutiva que ligera y lenta avanza sobre huellas para seguir pretendo Torbellinos locos que al cruzar el medio siguen tu estatura aguda sin que dentro pueda- yo quedar aprisionado. Héctor Calvario Loza México D.F. NÍTIDO HAZ ROJO Que tus labios no se abran para dejar escapar palabras aladas y medrosas. Que perdure en ellos la sonrisa esbozada y discreta. Que continúen tus ojos en ángulo mirándome aun-que al encontrarse con los míos veloces se pierdan. Que siga el lenguaje universal entre nosotros y no se nuble con palabras de carnaval el nítido haz rojo. Héctor Calvario Loza México D.F. Y DIOS Ya alborotada de una nueva primavera, se asoma tímida y lenta, ruborosa y callada Ya el letargo frío y negro de la tarde llega al fin Ya la flora mar-chita se ha movido jubilosa, al impulso de una nueva brisa perfumada y húmeda. Ya las ramas secas y torcidas del ahora antiguo árbol han caído y ahí, muy cerca, ha brotado impetuoso un nuevo tallo que mirando al claro cielo de tus ojos, se yergue dichoso en espera de un poco de rocío. Y Dios, que siempre lo sabe, te dirá que viertas tu lluvia amorosa y cubras todo lo triste de mis valles infinitos y con tu pelo finísimo de Diana adornes con arcoiris brillantes el cuadro escarchado de mi vida. Héctor Calvario Loza México D.F. SI Marco oscuro en que tus ojos claros vi un día cansados, brillantes y desmesuradamente grandes, clavándose en los míos que no alcanzaban a admirar el conjunto hermoso de tu cara. Pero cuán fugaces los momentos esos En que vivir creo los sueños de mi vida. Si tan sólo supiera que podrías quererme algún día el deseo e vivir no moriría y siempre anhelos de superación yo los tendría. Héctor Calvario Loza México D.F. LA LUCHA Y emergen de la tierra intrépidos corceles después de la fiera batalla terminada, en la tarde fogueada y polvorienta, que extiende su cara ensangrentada. Se escuchan los últimos lamentos de vivos que lucharon y son muertos; de hombres que creyendo ser amados murieron desgarrados y engañados. Pasan y se pierden en el oscuro opuesto, los que viven y aún pueden sus clarines resonar; y entonces la Naturaleza gime -. Las ondas sonoras se perdieron, pero otras más pequeñas de grillos y de fieras montaraces se escucharon. Los grillos y estruendos de las armas se calmaron y así, todo, viento, luz, calor y vida terminaron. Héctor Calvario Loza México D.F. DESTINO Miedo de volver a verte y que descubras el amor que ya nació; temor a tus caricias perecer y a los impulsos de tu carne yo vivir. Ansias de tus risas escuchar, de tenerte cerca y de gozar las eternas horas que ahora sufro. Distancia pequeña y grande que de ti mi destino te separa. Héctor Calvario Loza México D.F. TU AUSENCIA Son las voces del viento y de las hojas que de las ramas del árbol se desprenden; son los ojos de estrellas lejanas que me espían; es el hálito helado de viento que me roza, es la fauce enorme, negra y misteriosa en que me pierdo; es el moverse continuo de los helechos, rosas y petunias; es el aroma exquisito de estas horas, la quietud de estos arcos de estilo remedado; el graznido del ave amedrentada, es la silla de descanso que a mi lado está. Son ellos, ellos que me hablan de ti y de tu ausencia, de ti y de tu silencio, de ti y de tus caricias. Héctor Calvario Loza Cuernavaca, Mor. 1950 DIME Cuán opacas las luces de tu cara y en ella qué imperturbables fuentes de agua, qué grandes faros cercanos y lejanos. Verde el mar en que mi vida desear muriera. Vago e incierto aletear que prorrumpe sordo en mañana silenciosa. Dulce canto y rumor de hojas, que al caer por ti suspiran. Negras hojas que de ti parecen ocultarme más. Rachas frías que a mi cuerpo azotan por no estar contigo en las horas largas de mi soledad. Ondulantes láminas que piadosas piden la materia efímera de la juventud. Roca abrupta que al pasar el tiempo sus asperezas frías perderá. Visibles las heridas tiernas de romances vagos. Dime cuándo, con la luz y el calor de tu mirar, mis muslos muertos sentirán de nuevo la vida eterna del amor. Héctor Calvario Loza Cuernavaca 1951. TU SILUETA Directriz lunar por ti absorbida entre pétalos de rosa, hojas de parrales y bambúes entrelazados. Pasos cadenciosos y menudos que tocando el suelo mueven la espesura verde de la tierra. Vibraciones flageladas de tu cuerpo proyectadas al infinito etéreo, solitario. Fieras sofocadas, expectantes, delirantes, de unos ojos escrutadores. Cálido el ambientes, roja ya la bóveda, trémulo el andar siguiendo continúa. Ronco y seco tiembla el medio perfumado, gemidos que resuenan en el hondo de lo oscuro. Hojas secas que crujiendo, mueren silenciosamente. Héctor Calvario Loza Cuernavaca ALMA ENTRE BUGAMBILIAS Pobrecita mía del alma sola. Sé cuán duro es tener el alma sola. Por eso pequeña, he querido dedicar estos momentos a tu alma que veo sin que lo sepas. Silenciosa es la tarde, silenciosa es la distancia - y silenciosa es la luz que se disipa. Silenciosa es tu mirada, silenciosa es tu figura y silenciosa es tu sonrisa. ¡Ay!, cuánto silencio hay en tu vida, cuánta tristeza hay en tus pasos. Cuánta hermosura en tu cabeza, cuánta hermosura hay en tu frente, en tus cejas y en tu boca. Déjame que te ayude en tus penas, deja que se acerque a ti mi alma. Deja que la tarde que tú ves, se deslice suavemente no la retengas. Deja que el sol de la mañana te salude, no lo esquives. Deja la brisa fresca tu cuerpo envuelva. Deja que los trinos del frondoso laurel te saluden, son para ti. Sí compañerita, el perfume de las flores fue hecho para ti, el lejano azul de las montañas para ti; el leve movimiento de las ramas que saludan y estas letras, todo es para ti. ¿Porqué pues, esa tristeza tuya? ¿porqué pues, tanto temor? Héctor Calvario Loza Cuernavaca 1952. TRES COSAS Sonríe: sonríe siempre que la gracia para ello por Dios se te ha dado. Mira: pero mírame a mí, ya que el efecto hechicero de tos ojos para mí se ha creado. Habla: pero háblame a mí, ya que la miel de tus palabras las necesita mi alma y ven junto a mí que sólo así viviré los grises días. ¿cómo decírtelo? ¿cómo? ¿cómo si tu influencia mágica domina? ¿cómo decirte lo que el corazón no calla? ¡ay! si tan sólo supieras que existo cerca de ti Si pudieras verme... Pero sé que en el amor, el favor no es. Héctor Calvario Loza México D.F. 1952 GUAYABITOS Oyendo el rumor acompasado del mar, pienso que mis pisadas en la arena, ahí quedan para toda la eternidad, porque lo que hace Dios, es eterno; y yo, el fin, también su hechura fui. Héctor Calvario Loza 14 de abril de 1999 A LUCHA En su mirada había tristeza y lejanía. En su boca, la sonrisa incrédula resignada del presentimiento. Sus movimientos decisivos como quien camina en un cortejo fúnebre, porque se enterraba nuestro amor que no nació. Y así nos conocimos, nos hablamos ¿me quisiste? Y así un día lejano, lejano ya, nunca más supimos de nosotros, dejé Tampico para siempre. ¿qué nos separó? ¿la mano Divina? Hoy me acuerdo de ti cuando llego al final de mi camino. Héctor Calvario Loza Guadalajara A ELVIRA Eran tus peinados muy de moda Eran tus miradas soñadoras Tus labios con un rictus se movían Eras huraña y reservada y también un día nos alejamos. Después los caminos nos juntaron y de nuevo nos perdimos. Esta vez, para siempre. Hoy me acuerdo de ti y agradezco el gesto amable al despedirnos. Que Dios te cuide, no te olvido aún después de tantos años. Héctor Calvario Loza Guadalajara. A OFELIA Sí, te amé sabiendo del destiempo en nuestras vidas. Sí, sentí que en mi corazón entraste; me dejé llevar por el sentimiento y lo pagué muy caro. Tú también así lo entendías y sin embargo no te importó. Fuiste fuerte. ¿lloraste como yo? ¿te ahogabas como yo? Después llegó el alivio. La distancia. Los motivos de la vida. El olvido buscado, aunque mi corazón te labró un nicho que marcó una caída, como las de nuestro Señor, por amor puro. Héctor Calvario Loza Guadalajara. A RUTH Algo hubo. ¿ qué fue? ¿amor? Eran los años rudos de mi vida los años cincuentas; los años del ser o no ser, de definirse. Nuestros últimos años de juventud. Fue entonces que nos conocimos. fue entonces que supimos que cruzábamos este mundo. Nuestras almas se miraron muy de cerca y supimos de lo breve que seríamos. De repente, como al despertar, ya no te vi, ya no supe de tus risas, de tus noches sigilosas buscando la salida a tientas y en silencio. Hoy, como entonces, te imagino igual que en tus fotos. ¿Aún tu corazón palpita? ¿Alguna vez me recordaste? Héctor Calvario Loza Guadalajara AL FINAL Y aún el corazón pedía lo que la tarde ya avergüenza; lo que la mente ya rechaza, lo que no debía. Sentir otra alma junto; sentir de su mirada el embrujo, oír mi nombre pronunciado suave y luego extasiarme al punto. ¡No..... pequeñeces no! Lo que se tuvo ya no vendrá. El amor es uno y nada más. Sólo una vez atrapa, es joven, es eterno, es grandioso. El amor no permite desviaciones. Si lo haces, lo traicionas. Si traicionas, la moral te acusa; si te acusa, sin ducha vivirás y sin dicha morirás a oscuras. Héctor Calvario Loza Mayo 1999, Guadalajara. CONSULTORIO DEL SILENCIO Enclavado en la calle solitaria donde no lucen claros ventanales ha y una habitación obscurecida que llaman consultorio de pesares. Para sabio que buscan reflexiones donde lograr sus grandes ideales y los encubran al amor perfecto suspendido del mundo los afanes. Así anhelo un rincón obscurecido que absorbiendo mi ida en soledades me libre del afán en las rutinas de todas las mediocridades. No quiero malograr en despilfarros el poco tiempo de mi vida grave, sobre la pauta libre de mis horas yo espero cincelar mis realidades. Lucharé contra el loco destino, de querer remediar todos los males, concentraré la savia en el racimo de un solo ideal de eternidades. Luis G. Arroyo UNA PREGUNTA El dolor de su vejez entumecida con su cansancio le cerró los ojos y en un sueño tenaz avizoraba del infinito los misterios hondos. El mármol cerrado de sus labios No me dio bendición ni sabia herencia ¡me ha dejado el tesoro del silencio para medir mis soledad inmensa! Formóse mi verbo como vidrios de nieve hasta el alma me sangraron y al silencio pregunto cada día ¿si las madres bendicen sin hablarnos y nos hacen la cruz sin levantar su mano? Luis G. Arroyo CONCIERTO CAMPESTRE Ya volvieron las lluvias remozando el paisaje, los árboles lavaron su empolvado follaje. En la negra surcada nace el prodigio verde de los primeros brotes que al incrédulo pierde. Se aproxima la fiesta y todo se engalana: el valle, el monte, el huerto con luces de mañana. Un concierto campestre se desata doquier: auras, aves y arroyos por aquel renacer. En los campos del alma hay brotes de esperanza; la sonrisa y las voces cantan ya la bonanza. Luis G. Arroyo CANCIONES A LAS MUSAS Todos tenemos a nuestras MUSAS, una, tres, diez. En el kinder adoramos a la maestra, en secundaria a las 3 más bonitas del salón y en la universidad nos gustan todas. En las playas, en las albercas, en los deportes, en los bailes nos gusta sobresalir y que nos admiren a los hombres. Casi todos los jóvenes componemos nuestros versos a la mujer preferida, recitamos en fiestas y reuniones, leemos las rimas de Bécker y nos dormimos recordando los versos de Amado Nervo. Y quién no ha declamado alguna vez el Nocturno a Rosario... "Pues bien, yo necesito decirte que te quiero, decirte que te adoro con todo el corazón, que es mucho lo que sufro , que es mucho lo que lloro y al grito que te imploro te hablo en nombre de mi última ilusión"... Pero llega el tiempo de amar, amar fuerte, amar y extrañar y entonces... somos novios y hasta amantes. Si tenemos suerte llega la novia eterna, la mujer de nuestros sueños y ya pensamos en formar una familia, porque la mujer es bonita, tiene hermosas formas y unas preciosas piernas. Admiramos sus bellos ojos que alumbran todo Guadalajara; su naricita respingada nos lleva a pensar que los hijos que nos dará serán los más bonitos de la sociedad. No se habla de una encantadora sonrisa con sus dientes de marfil. Nos hará muy felices, como al príncipe de los sueños. Pasan unos años y nosotros (los hombres) vamos al consultorio, al hospital, al bufete, a la constructora, a los laboratorios o decidimos ingresar a la universidad. Cambian los deportes, las aficiones y la situación económica. Crecen los niños y la mujer engorda... A la mujer hay que adorarla aunque esté gorda ya dio lo mejor de su vida, en aras de su príncipe azul; lo hizo de novia, esposa y amante. Los que tienen suerte tendrán novia, esposa y amante para toda la vida. Hay las musas siempre bellas, las lucidoras, las perfumadas, las de las casas chicas, las exuberantes siempre tiene que sonreír, tiene que dar y recibir placer aunque no quieran; a veces ojerosas y pintadas, como dice Agustín Yáñez. Están las niñas saltarinas, las florecitas amadas por todos y admiradas siempre, tan hermosas como el cielo con luna llena y brillantes estrellas, como el proceloso mar, como los valles en primavera, con sus lindas y perfumadas flores, como esos arroyos que se forman después de las lluvias de verano. Agua cristalina y fresca es la que corre entre las piedras y verdes plantas. Niñas fresa llenas de sorpresas y emociones. Cantemos a la mujer que siempre tendrá algo digno y adorable; siempre dará lo mejor que tiene a su ser amado, joven o madura, bella o no tanto; siempre inspira, siempre concede, siempre tiene algo para el hombre: una sonrisa, un beso, una entrega total; su vocación es amor. Admirémosla, respetémosla, adorémosla como ella lo ha hecho toda la vida ya sea madre, esposa o amante; es al fin lo mejor que Dios ha hecho. Es mujer. José Ma. Galván. Puebla, Pue. Agosto 13 de 1999 Para ser feliz después de Dios necesito dos cosas: la presencia de Dolores María y salud. Agosto'93 José Ma. Galván Al Dios que conoce mi alma, al mismo que me protege, aquél que guía mis pasos y que me ilumina cuando le pido su ayuda, le estoy rogando que te bendiga, le estoy implorando que nos conceda la tranquilidad y la paz que necesitamos para ser felices y ayudar a nuestros seres queridos ¡hola! Junio '93 José Ma. Galván Mis tristezas se convierten contigo en alegrías; mi cansancio se torna en dinámica a tu lado. Tú me das alegría, juventud y deseo de amar y de vivir José Ma. Galván Dentro de mis preocupaciones estás tú, Dios permita aliviar mis inquietudes y que pronto pase lo que siento por tu tranquilidad y la de mi conciencia Gracias a Dios, por Él te conocí y gracias a Él tú me has dado felicidad; ojalá que esa felicidad se traduzca siempre en tranquilidad y la tranquilidad en paz. José Ma. Galván, Mayo '93 Nunca participo de la idea de hablar de negocios cuando hablo de aspectos de cariño, de amor, de amistad. Me parece un sacrilegio hablar de un producto material en una charla de amor, pero algunas veces una plática comercial puede llevar hasta una relación amorosa; depende de simpatías y de circunstancias especiales... Los más grandes cariños se dan, pero n o como el pan de cada día; requiere de una semilla, de cuidados especiales, ce cultivo atento y amoroso, de respeto(por hábitos y aficiones de la contraparte) condescendencia y sacrificios por el amado. Hay amores que principian en un convivio natural como una cena o una comida, con un paseo... se da la química y sale maravillosamente el sol, los colores son más intensos, el perfume es más apreciable, la música se escucha maravillosamente, el taco más simple se antoja espléndida cena y se vuelve un manjar preparado por el ser que admiramos. El día del primer beso se torna acontecimiento universal y lo festejamos cada que se recuerda y marcamos la fecha que se vuelve aniversario. Llegan los ramos de flores, desde luego competimos porque sean las mejores y los chocolates, las invitaciones al café y a las tostadas de pata. Los besos furtivos y se abren al resto de los mortales. Que se sepa, me regaló un anillo, me llevó como princesa a las playas de moda: Vallarta, Acapulco, Manzanillo o a la espléndida Ciudad de México; siguen las bellas flores, la música, los regalos... se brinda por los sueños y las ilusiones, no hay mejor cosa en el mundo que nuestra relación amorosa, inolvidable, incomparable, echamos el corazón y la casa por la ventana. José Ma. Galván. CON LA MUERTE ¡ADELANTE! ¿Cuántas veces ha de morir el hombre, sin concebir su madre con los hilos de la vida y la muerte entreteje su carne? ¿Cuántas veces ha de morir el hombre si desde aquel instante en que empieza a informar este cuerpo en alma y facultades? va con ellas la muerte como sombra la muerte inexorable. Todo ese tiempo que vamos viviendo Sin parar un instante, ni caminar con un paso más corto que nuestra vida alargue; en un deslizamiento, que agotando, se hace muerte constante. Corre pues, a la muerte con la muerte no importan las edades; y si duerme se muere con la noche y aunque despierte tarde será para seguir muriendo siempre con la muerte adelante. Necios debemos ser, si no aprendemos con tan claras señales, a morir a este mundo de viajeros desanclando la nave antes que llegue la perpetua noche donde nada se sabe. Luis G. Arroyo HASTA LA MUERTE ES BELLA Limpiecita la cara en calles anchurosas reina Guadalajara bajo un trono de rosas. Despejada en su frente por las plazas en cruz como jardín sonriente sus labios besan luz. Sus ojos tapatíos con luna de Chapala inspiran amoríos de alguna colegiala. Sus voces son canciones de alegre estudiantina que ronda balcones en noche diamantina. Guadalajara viste su eterna primavera nunca el invierno triste calla su pajarera. Jacarandas y rosas alfombran la avenida. Fulgor de mariposas nos dan la bienvenida. Hasta la muerte es bella en tu solar bendito cada tumba una estrella y un rosal en plebiscito. Luis G. Arroyo "LA MUERTE DEL POETA" I Tul, seda, guirnaldas de plata, blancas azucenas, luces tintileantes de lejanas estrellas ajenas, coronan el gélido beso de la obscura noche que muy lento cae, haciendo de gala derroche. II Viento lúgubre ululó presintiendo el deceso, trasvoló las distancias el trascendental suceso. De lobezno un prolongado aullido se escuchó y tétrico la lechuza su graznido desembuchó. III De pronto, quietud absoluta y silencio de muerte, haciendo estremecer de terror aún al más fuerte, un pardo corcel tiraba veloz de un tílburi de oro del que descendió bella y blanca con sutil decoro. IV De tan bella dama ¿su nombre?- cual su caminar: "MARIA LA BLANCA", "LA PARCA", solíanle llamar o bien "LA CALACA", "LA MUERTE", también se decía y el que más del que ella huía, sólo maldecía... V Estática, fría, subyugante, amorosa y bella, Cual estatua griega ¡magnífica toda ella! Su traje opalino de violetas y ámbar perfumado Al suelos caía como río quieto y prolongado. VI ¿Qué sagrada misión la bella dama traía? ¿a qué designio oculto ella obedecía?... ¡entró sin llamar saliendo al instante! Impóluta un alma elevó. ¿Quién era?: UN POETA. ¿Qué hacía?..... UN CANTO A LA VIDA: ESCRIBIA..... Carmencita Balcázar "TUYA"... I Y te di mi amor en mirada furtiva y fui tuya al contacto de tu ardiente boca, el tocar tan sólo las yemas de tus dedos suficiente fue para colmar de dicha mis anhelos. II Noche de intenso amor y de pureza, ocultos de la luna perezosa libaste mi amor como se bebe una copa; enterneciste mi alma, cual se deshoja una rosa. III Y fui tuya, tuya en el éxtasis de mi vida, Tuya entre la tibieza de mi propia locura. Perpetuando así, la alada y dorada musa que por siempre te amará sin amargura..... Carmencita Balcázar "JACTANCIA"... I Arrogante me inculpas que me amas y piadosamente me repites no me engañas. Pero, hay amor, no necesitas ni decirlo. ¡Yo sé que me engañas sólo al presentirlo! II Hay algo en ti muy leve que te pierde, que a las claras denotas tu traición y es tan sutil y leve que me advierte que no me amas sin darme confesión..... III Mas que importa cariño que así sea, que no me ames del todo como yo. ¡Traicióname tú, codiciada presea, que jamás habrá quien te ame como yo! IV Mentirosos besos le diste a mi boca y dejaste en ellos tristeza y derrota. Pero no te olvides que en tu vida loca, FUI, SOY y seré tu pasión devota..... Carmencita Balcázar NO DUDES... I ¿Será verdad tu lealtad, en ti no habrá liviandad? ¿eres real en tu sinceridad y no actúas sólo por piedad? II A mí misma me pregunto si me habré equivocado, si eres tú el esperado si serás el anhelado... III No dudes, no temas, has dicho. Y no dudo, no temo, yo espero. Anhelo que todo sea cierto. No deseo futuro incierto. IV Tú llegaste justo en el momento en que todo me era adverso, cuando vivía sumida en desconcierto llorando un amor y cariño ya muerto. V Mas, si tú fueras sólo un sueño, sí que me has amado y querido no fuese real y cierto. ¡Oh querido! sabré sobreponerme, sí mi dueño... IV Amándote deambularé con tu recuerdo. Me verán como cadáver vivir muriendo y fuera de sí volveré a seguir mi sino si es que perderte es mi cruel destino. Carmencita Balcázar "VACIO"..... I Siento la cruel soledad de mi vida tan profunda como tumba dormida... en donde yacen recuerdos de amargura que con tristeza amalgaman su negrura. II Es tan pesado el silencio de mi vida Que escucho voces y ecos conmovida. Tristes ayes de ayer, que lamentos son. Desgarradores recuerdos en monótono son. III Atónita y muda amontono el pensamiento. Embrollo hechos uno a otro sin discernimiento. Tan presto les traigo o retiro sin convencimiento, como me pregunto si al final no es que me miento... IV Ojalá mi vacío fuese mentira y falsedad. Ojalá que mi suerte no se empañara en soledad. Pero no ¡dejémosle ensañarse con crueldad! Para que venza sobre mí densa luz u obscuridad... Carmencita Balcázar "ESPOSO MIO"... I Tú vives, no mueres. Tú alientas y existes. Te llevo conmigo como fiel amigo. II Un gris ataúd y dentro una caja fueron tu mortaja en doliente laúd. III Tañeron campanas su último quedó en queja tenaz pero no estás muerto. IV Tú vives y alientas en las voces tiernas de mis cinco niños, tus amados hijos. V Que a ti te bendicen y por ti obedecen la ley de esta vida que por ti va unida. VI Esposo, descanse tu alma su eterno reposo y seas en el cielo aquél rutilo lucero. Carmencita Balcázar SINDROME DEL NIDO VACIO La vida va pasando con extraordinaria rapidez cuando hemos rebasado los 60 años. Los días transcurren y continuamos entre otras cosas, enfrascados en buscar paliativos a nuestros males crónicos, así recurrimos a la medicina alópata, homeópata o naturista y logramos atendiéndonos, a irla pasando; pero no olvidamos de algo bien importante: prepararnos para aceptar adecuadamente uno de los tres grandes peligros que tenemos al llegar a la senectud: LA SOLEDAD Esa etapa de la vida cruel y real, produce alarmantes estados anímicos cuando no existe la preparación previa y adecuada. En los hogares donde se van alcanzando estas latitudes, por razón lógica, los hijos ya están haciendo su vida propia empezando a emigrar, unos más lejos, otros más cerca, pero eso sí, ya fuera del seno familiar y como se dice vulgarmente "cuando se empieza a desgranar la mazorca, pronto se queda pelona". Estos acontecimientos traen alegría de fiesta y algarabía en la casa, pero cuando al fin se va el último hijo, si no ha habido una preparación previa, como digo anteriormente, nos encontraremos que a muy corta distancia de este suceso, empezarán las desavenencias en la pareja, la falta de comunicación cada día que pasa, será más acentuada, el despego entre ellos estará a la orden del día, ninguno de los dos encontrará su campo dentro de la casa y un aparente desamor empezará a sentar sus reales en el hogar. La pareja no se ha percatado que están padeciendo el síndrome del nido vacío. Este proceso de desadaptación sería menos doloroso si tuviéramos información al respecto de cómo contrarrestar este sentimiento que se adentra y va produciendo tremendo desasosiego inconsciente de vacío. Cuando esta situcación se vive en pareja, será muy dura, pero más lo será cuando el esposo o la esposa ya se adelantaron en el camino a seguir y sólo uno de los dos queda en casa. Esta situación acentúa la sensación de soledad, de sentir esa ausencia en toda su magnitud, pues humanos al fin, somos egoístas y no sabemos aceptar con humildad la etapa de la vida actual, nos sentimos relegados, nos damos cuenta como cuando asistimos a alguna reunión con nuestros hijos ya no se nos toma en cuenta, ya no podemos participar en las pláticas pues se nos considera obsoletos, debemos ser únicamente oyentes; tampoco se nos considera aptos para realizar algún trabajo, en conclusión: pasamos a ser un cero a la izquierda. Así las cosas una gran mayoría de hombres y mujeres empezamos a vivir solos porque el nido está vacío. ¿Qué hacer al respecto? ¿llorar amargamente nuestra situación? ¿lamentarnos y encerrarnos en la idea de que nos tienen abandonados? ¡no! somos seres vivientes y pensantes, sabemos que nacemos solos y que también moriremos solos, pero que, mientras tengamos vida, debemos dar gracias a Dios porque aún nos quiere aquí y por algo será. Si creemos realmente en Él, nunca sentiremos la soledad, pues según nuestra fe, será así la tranquilidad que disfrutemos en la espera..... espera de una llamada, espera de una visita, espera de una carta, espera, espera siempre. Y así como padres que somos en esta espera debemos hacer un acopio de fuerzas para aceptar con alegría, lo que nuestros hijos nos quieran dar. Bendiciendo todos los actos de sus vidas día a día. Pero por nuestra parte debemos buscar comunicación con seres idóneos, buscar l os medios de aprender n "algo", lo que sea, pues esto nos servirá como terapia ocupacional, estar y pertenecer a grupos donde podamos compartir ideas, anhelos, o sencillamente platicar aquellas anécdotas de nuestras vidas que nos harán reír y sentirnos felices, buscando siempre la forma de estar activos y felices. Les sugiero que tratemos de imitar a Jorge Luis Borges, escritor argentino, quien viviera siempre activo hasta una edad avanzada, pero eso sí, siempre buscando la compañía de sus amigos, y dijera: "la muerte es una vida vivida, la vida es una muerte que viene". Por ellos: la alegría de vivir no debe desaparecer de nuestras mentes, aceptando lo que vivimos en nuestra adultez de hoy. Lydia Saavedra A LA SMA. VIRGEN MARÍA EL 25 DE DICIEMBRE Buenos días reina del cielo blanca estrella matutina ¡qué hermoso ha amanecido con el sol entre tus brazos que es ese Niño Divino! Tu alegría no tiene límite ni tu pureza tampoco ya te lo dijo el arcángel mensajero celestial del Rey Todopoderoso depositando en tu seno a Jesús, Niño amoroso. Nunca habías resplandecido tanto como el día de hoy; el mundo ya te esperaba siglos antes que vinieras los profetas te anunciaban poco madre predilecta del Divino Salvador. Bendita entre las mujeres superior en toda forma, sin embargo tú nos quieres y nos lo dices así; siendo ésta la verdad tu corazón amoroso nunca ha sentido el orgullo ni mucho menos la vanidad. Por eso madre adorada, te tengo tanta confianza y te pido con fervor que reines en mi morada y le ruegues a tu Hijo que me dé su bendición, ya que como tú lo sabes Él es toda la esperanza de alcanzar mi salvación y es cuando Madre amorosa me despido por ahora, recibe mis alabanzas Virgen María del Consuelo quedando corta al decirte ten en cuenta te lo ruego que eres la flor más hermosas de los jardines del Cielo. Ma. Guadalupe Vallejo Delgadillo. MI CRISTO ADORADO Eres mi Cristo adorado, eres el sol sin segundo, eres lo único hermoso, lo más grande y más sagrado que brilla sobre el mundo. Por lo mismo yo te adoro con humildad y nobleza, porque sé que ante tu ciencia, tu sabiduría y grandeza no soy digna ni siquiera de levantar mi cabeza Imitándote Señor Mi conciencia está tranquila, quiero abrazar esta vida aunque sea de sufrimiento; pero traerte a ti tan sólo en el pensamiento obedeciendo tus leyes y haciendo tu voluntad; así viviré contenta. Para andar en tu camino apoyada en tus verdades, yo quiero vivir pensando que para ti soy niña, para estar bajo tus plantas lejos de las vanidades y siempre con inocencia ofrendarte mi cariño. Me entregaré en cuerpo y alma a ti, Cristo idolatrado para pasar como en sueños este mundo de pecado y al despertarme la muerte, verme que estoy a tu lado. Ma Guadalupe Vallejo Delgadillo